¿Por qué sin azúcar?

Existen distintos tipos de azúcar, comenzando con los azúcares simples, como glucosa, fructosa y galactosa, y luego tenemos los azúcares en formas más complejas, como la sacarosa, maltosa y lactosa. ¡Si acaba en -osa es un azúcar!

Cuando consumimos azúcares, el cuerpo tiene dos opciones para lidiar con ella: quemarla en forma de energía o convertirla en grasa y almacenarla en las células. El problema con este proceso, es que nuestro organismo tiene mucho más espacio de almacenaje de grasa que actividades para quemarla en forma de energía; esto puede derivar en presencia de obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, degeneración macular, fallas renales, demencia y presión arterial elevada.

Es por eso que la opción más saludable es elegir productos libres de azúcares añadidas.